LOS DIEZ MANDAMIENTOS PARA DESPERTAR LA VIRTUD DE LA HUMILDAD.

1º Amar mas a los demás que a uno mismo.
2º No ser perezoso.
3º No ser orgulloso.
4º No ser impaciente.
5º No observar los defectos de los demás.
6º Dar sin esperar nada a cambio.
7º Decir siempre la verdad.
8º Ser justo.
9º Ser piadoso.
10º Ser prudente.

La humildad es una señal de sabiduría, que nos permite ser conscientes.

Aquel que tiene siempre algo que ofrecer es siempre humilde.

El Don y la enseñanza verdadera solo son posibles en la espontaneidad del no esfuerzo.

En el no somos nosotros quienes damos, obramos como humildes trasmisores como meros intermediarios de DIOS.

El Señor es siempre custodio de los humildes.

Que vuestra prudencia sea siempre sin orgullo y vuestra humildad esté acompañada de la prudencia.

Serom