Cuidado del pelo

El pelo es una producción de la piel en forma de filamento que cubre toda la superficie del cuerpo y recibe diferentes nombres según su localización: cabello, pestañas, vello, etc. Su función es proteger de agentes externos. La mayor parte de nuestro organismo está cubierto de pelo, a excepción de las palmas de las manos y de los pies, que varían según los cambios hormonales.
El cabello se produce a partir de folículos pilosos localizados en nuestra piel. Originalmente se desarrolla en las primeras etapas de la vida.
El ciclo capilar no está sincronizado en los humanos. Normalmente, el cuero cabelludo tiene una mayoría de cabellos y una minoría en las fases de transición y de reposo del ciclo. La fase de crecimiento de los folículos pilosos del cuero cabelludo tiene una duración mayor que la de las otras fases y esta duración está relacionada con la longitud final del cabello.
El pelo sufre influencias de todo el organismo, en particular hormonales, estrés, fatiga, debilidad,…Estas influencias actúan a nivel de “la fábrica del cabello”, la papila dérmica situada en la raíz del cabello. Esta papila es rica en células, sobre todo contiene numeroso vasos capilares, cuyo número y cantidad son esenciales.

BREVE RESEÑA HISTÓRICA
El pelo desarrolla una función en todas las relaciones humanas. También forma parte de los acontecimientos que se desarrollan en el tiempo y se puede considerar el termómetro de las modas y las épocas.
El pelo ha tenido diferentes significados a lo largo de la historia. En ocasiones, ha sido significado de status social, profesión, religión o virilidad. Desde el famoso caso de fortaleza de Sansón que perdió su potencia cuando Dalila le cortó el pelo, este particular simbolismo existente en torno al pelo ha creado una larga lista de curiosidades, leyendas y dichos populares arraigados en la cultura popular.
Los egipcios fueron la primera civilización que dedicó especial atención al pelo.
En esta época el pelo era una necesidad para toda la población, que se enorgullecía con los elaborados peinados y postizos. Todos los grupos sociales llevaban peluca, quizácon el objetivo de protegerse del sol o para sustituir al pelo natural, que afeitaban para eliminar los parásitos. Ya para los egipcios la calvicie era un dilema, de hecho al descubrir la tumba de la madre del Rey Chita se pudo comprobar que en el año 4.000 a.C. ya habían intentado desarrollar un tratamiento para solucionar la caída del cabello.
Los romanos heredaron el gusto por el cuidado del cabello y lo valoraban como símbolo del poder social. Las melenas y las barbas eran símbolos de prestigio social. El mismo Julio César pidió permiso al senado para llevar la corona de laurel y así poder disimular su calvicie.
El pelo ha alcanzado una mayor dimensión en nuestro días con motivo de la aparición de los medios de comunicación, tan volcados en la difusión de la imagen y la creación de nuevas modas.
Con el cine aparecieron las primeras actrices rubias platino y Hollywood se convirtió en el punto de referencia.
El pelo sirvió como símbolo de protesta en los años 60 y 70. Cantantes, artistas, universitarios llevaban largos flequillos y melenas. Con el paso de las décadas, las llamadas tribus urbanas utilizaban el peinado como bandera de su identidad: los punkies con colores y creta, los grunges lo llevan enmarañado, con trenza, etc.

CURIOSIDADES
El cabello es un mineral increíble que, aunque está biológicamente muerto, tiene vida propia. Para entenderlo hay que entender su compleja estructura.
El pelo se aloja en una depresión de la piel llamada folículo piloso que se divide en dos partes: raíz y tallo.
Raíz: en la raíz se produce una actividad metabólica mitótica. La raíz termina en un bulbo en cuyo hueco central se alberga la papila dérmica, que es la que alimenta al pelo. Cuando la circulación sanguínea es activa el crecimiento del pelo es rápido, siendo lento en el caso contrario.
Tallo: es la parte principal del cabello y está formado por tres partes concéntricas: cutícula, córtex, y médula. El diámetro del tallo es de 70 a 100 micras y la carga de ruptura del cabello es de aproximadamente de 40 a 60 gramos.
Cutícula: ocupa el 9% de la superficie total del cabello y es una capa protectora resistente a las fuerza de orden físico y químico que podrían dañar con rapidez las fibras del cabello al emerger de la piel. Su integridad proporciona brillo al cabello y facilidad de deslizamiento cuando se cepilla.
Córtex: constituye la capa media del tallo piloso, ocupa un 70% de la superficie total del cabello y es el responsable de las propiedades mecánicas del cabello.
Médula: representa el 21% de la superficie del cabello. Se encuentra ubicada en la parte central y está compuesta por células córneas redondeadas, sin núcleo y poco pigmentadas.

El cabello está compuesto por las siguientes sustancias químicas: 28% de proteínas, 2% de lípidos, y 70% de agua. La proteína más abundante es la queratina, que supone entre un 85 y un 90% del peso total de cabello. La queratina es una proteína compuesta por cadenas polipeptídicas muy ricas en cisterna. Sus principales elementos son: carbono, hidrógeno oxígeno, nitrógeno y azufre. En menor cantidad contiene: calcio, cobre, cadmio, mercurio, zinc, plomo, hierro, arsénico, silicio, magnesio, uranio, vanadio, sodio y potasio.

SU CICLO DE VIDA
El crecimiento del cabello humano supone una actividad constante: los cabellos se encuentran en distintas fases de crecimiento y descanso, ya que cada pelo tiene su propio ciclo independiente de los que le rodean. Cada día crecen nuevos pelos en la cabeza mientras otros caen, de acuerdo con un ciclo que se renueva ininterrumpidamente.
Cada ciclo está formado por diferentes fases: crecimiento, regresión y descanso. Durante un ciclo capilar normal el cabello crece, descansa
y cae, con el fin de dejar sitio a un nuevo cabello. Se considera normal la pérdida de diaria de entre 50 y 100 cabellos como media. Una caída superior podría suponer una perturbación en el ciclo.
La duración del ciclo capilar varía en función de la edad del cuerpo, así como la longitud del cabello/vello respectivo.
Una melena sana puede perdurar 130 años. La renovación de las raíces de nuestro pelo está programada para 130 ciclos. Por lo tanto, una cabellera sana podría vivir más de un siglo y cuarto. Pero con la edad cada ciclo se hace más lento y los cabellos crecen con menos celeridad.

NUESTRO TRATAMIENTOS EXÓTICOS
1º Introducir en un litro de alcohol:
berros, perejil, romero, laurel, cebolla, ortigas, juncos y 2 nueces. Dejar secar 30 días y dar todas las noches.
2º Introducir en un litro de alcohol: 3 criadillas de cordero, 1 criadilla de toro y 2 cáscaras de huevo. Dejar macerar 30 días y dar una vez al día.
3º Aclarar después de cada lavado con un cocimiento de: corteza de naranja, limón, laurel, perejil y cebolla.

Tomar en épocas de caída: Cisterna, Azufre, Silicio, Levadura de cerveza viva, Aminoácidos esenciales, Enzimas, Alfalfa, Polen
Comer: Pescado, Frutos secos, Cereales, Lácteos, Verduras, Soja, Semillas

TU PELO DEPENDE DE TÍ