Respiración

La respiración constituye una función vital específica, en el sentido que, a pesar de que el proceso se efectúa naturalmente sin que tengamos que intervenir para asegurar su funcionamiento, puede ser controlada conscientemente en función del ritmo y de la amplitud que se le desee imponer.

El proceso de respiración practicado durante el zazen (silencio) se distingue por una expiración larga, tranquila y profunda, que desciende hasta debajo del ombligo, y se termina irradiando el centro de energía principal del cuerpo. Después comienza la fase inspiratoria, breve y plena. Con una larga práctica y experiencia estas técnicas pueden ser realizadas de forma natural.

Respirar bien es como un seguro de vida. En la actualidad hemos reducido la respiración a un mero intercambio de dióxido de carbono y oxígeno. Nos hemos olvidado que la respiración es el recurso más fácil que tenemos para generar y mantener la energía vital. Se trata de algo más que un simple hecho fisiológico, si respiramos de una forma más relajada pasaríamos de un estado metabólico destructivo a uno constructivo, favoreciendo la producción de células, mejorando el sistema inmune, aportando equilibrio al sistema nervioso central, procesos hormonales, llevando a restablecer problemas como: migrañas, epilepsia, asma, alergias, fobias, pánico, problemas cardiacos, etc.

TIPOS DE RESPIRACIONES INCORRECTAS

La pectoral
Se produce de forma natural. Conteniendo el aliento se contrae el abdomen y respira con la parte superior del pecho, impidiendo de esta forma que el diafragma descienda. A mayor nivel de esfuerzo, menos aire se consigue.
Esta forma de respiración nos conduce a una tensión crónica en la parte superior (espalda, cuello, hombros) y, por consiguiente, los órganos de la parte inferior del cuerpo sufren falta de circulación.

Hiperventilación
La mayoría de la gente compensa la falta de oxígeno aumentando el número de respiraciones que hace por minuto, perdiendo con ello dióxido de carbono, elemento crucial que nos ayuda a mantener la mezcla correcta de ácidos y alcalinos. Un equilibrio esencial, que por su desorden pueden producirse enfermedades renales, problemas de piel, diabetes, hernias de hiato, etc.
Con esta respiración, las arterias del cerebro se contraen reduciendo el flujo sanguíneo. La hemoglobina tenderá a retener el oxígeno en lugar de cederlo a los tejidos.
¿Cómo corregirla? Asegurándose de respirar por la nariz en vez de por la boca; relajar los hombros y el pecho.

Respiración rígida
En esta respiración todo el cuerpo, en su parte exterior, se contrae e impide los movimientos del aparato respiratorio. Este tipo de respiración corresponde a las personas que padecen una baja autoestima, pareciendo más pequeñas de los que son, con miedo a no ser lo bastante bueno, con frustraciones, obsesiones, etc.

Respiración vencida
Es la más común en personas con sobrepeso, depresión. El vientre permanece estático mientras la parte superior de los hombros, el pecho se desplazan hacia arriba y hacia abajo, con desgana, produciendo el típico jadeo y suspiro.
¿Cómo corregirla? Procurando desplazar el cuerpo hacia arriba, como si ascendiera. Hacer el pino, psicoterapia, masaje metamórfico, nadar, cantar, juegos mentales, buceo, etc.

Respiración alterada
Cada vez que respiramos bien desplazamos el vientre hacia fuera y dentro la respiración, igual que cuando somos bebés o estamos dormidos.
En esta respiración se altera este ritmo haciendo los movimientos de forma inversa, quizás por culpa de ropa demasiado ajustada o en caso de enfermedad pulmonar padeciendo habitualmente indigestión crónica, acidez, flatulencia, nudo permanente en la garganta.
¿Cómo corregirla? Tumbándose e intentando sacar el abdomen en cada inspiración usando tensores para el pecho, etc.